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“ASCO” POR EDUARDO ALIVERTI (29/6/2002)

 Uno le ha pegado mil vueltos al asunto y ha tratado de encontrar el modo de guardar esa elemental distancia que separo al análisis periodístico de la bronca más primaria. Y uno ha resuelto que esta vez no podrá ser. Porque podría pero, no quiere ni cree que deba. Hay un límite, que separa a las formas profesionales del mandato de las tripas. Y prefiere que algunas de los primeras se vean afectadas, si es que al cabo las segundas se sentirán más en su lugar. Menos retorcidas.

Uno va a violar, entonces, ciertos códigos de este oficio, escritos y no, como el no hablar en primera persona o el no referirse a colegas y autoridades en términos hirientes y hasta insultantes. Pero es que han declarado la guerra de manera oficial y ni uno ni nadie enfrento al enemigo con fuegos artificiales. Así que, sencillamente y en orden aleatorio:

Me dan asco los operadores de prensa, pero sobre todo los tilingos, las tilingas y las conciencias lobotomizadas que en medio de la sangre de un sistema atroz se pusieron a sacar las cuentas de la interna piquetera.

Me don asco los que tuvieron que esperar las fotos para decir que fue la Policía.

Me dan asco los que no entienden que siempre es la Policía.

Me das asco, Duhalde, vos y tu maldita mejor policía del mundo.

Me dan asco los que le piden a los manifestantes que salgan a cara descubierta, como si esto fuese la península escandinava y después no se usasen las identificaciones para entrar en los barrios y las casas y callarlos a palos.

Me das asco, Atanasof, vos y tu preparada de terreno de las últimas semanas paro asociar las movilizaciones al caos y cubrirte de las consecuencias de salir a matar.

Me da asco esa buchonería periodística que denuncia los palos y las piedras de los piqueteros, como si además de cagarse de hambre tuviesen que defenderse con una imagen de la Virgen.

Me das asco, Hadad.

Me da asco que haya que decir otra vez que no hubo errores ni hubo excesos.

Me dan asco los que se alarman por los locales comerciales hechos mierda, pero sostuvieron con su voto, durante una década, la política que destruyó a las pymes.

Me das asco, Grondono. Me dan asco los pelotudos que quieren una policía profesionalizada con sueldos de 400 mangos y después salen a pedir recortes en el gasto público.

Pero me dan más asco todavía los que suponen que en sistemas como éstos puede haber una policía que no sea funcional al sistema.

Me dan asco, mucho más asco que cualquier consiente hijo de puta, los imberbes que ni siquiera son capaces de asociar la represión, y el operativo de prensa que la preparó, con el operativo de reinstalar a Menem y a la dolarización como única salida frente al caos.

Me das asco, Ruckauf.

Me dan asco esos canallas del periodismo que aún después de ver el retrato de dos pendejos fusilados por la cana dicen muertos en vez de asesinados y disparate en vez de emboscada.

Me das asco, pequebú[1] venido a menos, donde quiera que estés, arriba de un taxi, escuchando la 10, asombrándote por la panza inflada de una nena tucumana, puteando porque están las calles cortadas por una manifestación que te impide llegar adónde, infeliz, a un trabajo que no tenés o a otro que vas a perder o a cualquiera donde te deslomás catorce horas por una miga de pan, o para pagar impuestos que sirven para pagarle al Fondo o para ahorrar unos papeles pintados que después te acorralan.

Me da asco que, si vivís a mate cocido y sos morocho y con pasamontaña no haya el derecho de reventar de furia en un puente o una ruta, pero si sos un ahorrista en dólares sí lo tengas para incendiar el frente de los bancos.

Me das asco, Daer. Vos también, Moyano.

Me da asco que si sos de la Verón te espere la muerte, y si lo aplaudís a Nito Artaza te espere una nota en la tele.

Reutemann, por lo menos hubieras vuelto a entrar segundo atrás de algún comunicado de tu partido condenando la masacre. Vos también me das asco.

¿Así que la Bonaerense puede ocupar el Fiordo para secuestrar gente y la Federal se puede meter en territorio bonaerense y los gases se pueden tirar estando cuerpo a cuerpo con los manifestantes, pero el Gobierno no tuvo nada que ver? Dan asco.

Yo también me doy un poco de asco. No soy capaz de recordar de memoria los nombres de los Santillán y los Costeki asesinados en Tartagal, en Corrientes, en Ushuaia. Es que son tantos, justamente, en medio de tanta cucaracha que sigue hablando de las balas perdidas que les pegan siempre a los mismos.

Disculpe algún espíritu sensible o alguna buena conciencia ideológica que se hayan sentido ofendidos. Es decir, si portan esas características no tienen por qué ofenderse de nada. Y mis tripas, francamente, se sienten mucho mejor. 

EDUARDO ALIVERTI

SÁBADO 29 DE JUNIO DE 2002


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[1]  “pequeño burgués”

ANÍBAL QUIJANO: EL TEÓRICO DEL BIEN VIVIR POR MARCO SIPAN

El 31 de mayo de 2018 murió Aníbal Quijano, sociólogo peruano y autor de un texto clave para comprender los desafíos actuales latinoamericanos. Su tesis sobre la colonialidad del poder representa un nuevo punto de partida para analizar política, social y económicamente la globalización y sus efectos en el orden mundial que se inició con la llamada colonización de América. Quijano nos desafiaba así a analizar la crisis actual de ese padrón de poder como una oportunidad para desarmarlo y organizar prácticas sociales transformadoras que no reproduzcan las divisiones de raza, sexo y subjetividades que construyeron las desigualdades que nos sometieron durante siglos. Este artículo de Marco Sipan resume lo central de la tesis decolonial de Quijano. Proponer hoy su lectura es nuestro homenaje para despedirlo. lavaca 2/6/2018

Por Marco Sipan, sociólogo peruano

El doctor Aníbal Quijano es un reconocido científico social que ha tenido la capacidad de participar de varios momentos de reflexión y debate sobre temas que involucraron a toda la región y ha construido teorías, conceptos y perspectivas sobre diversas temáticas que son puntos de referencia para nuevas generaciones de investigadores.

El enfoque de Aníbal Quijano es una profunda crítica a la perspectiva epistemológica eurocéntrica. Para él, no es posible comprender la coyuntura latinoamericana sin tener en cuenta el desarrollo del capitalismo mundial. Por ello dice que la globalización en curso es, en primer término, la culminación de un proceso que comenzó con la constitución de América y la del capitalismo colonial/moderno/eurocentrado como un nuevo patrón de poder mundial.

 LA IDEA DE RAZA. La dominación colonial impuso la idea de raza, como codificación que permitió una racialización del trabajo, con lo cual generó una dimensión de poder mundial.

La idea de raza fue la que clasificó a la población por un lado, los indios, negros, mestizos y por el otro los europeos. A estas identidades se asociaron jerarquías, lugares y roles sociales correspondientes: esto constituyó el patrón de dominación colonial. Es decir, la idea de raza legitimó las relaciones de dominación impuestas por la conquista. Se construyeron subjetividades sobre la naturalidad de seres inferiores y superiores que permitió el desarrollo de prácticas cruentas de parte de los europeos hacia las poblaciones originarias. La idea de raza fue una idea eficaz de dominación y con la expansión mundial de los europeos estructuró el mundo.

Referirnos al patrón de poder moderno/colonial, es hablar de relaciones sociales que articulan cuatro elementos, el control de las relaciones de:

1) Trabajo,

2) Género,

3) Autoridad colectiva,

4) Subjetividad/intersubjetividad.

El patrón de poder unifica el conjunto de órdenes constitutivos de una determinada sociedad. Se trata de un sistema complejo donde se ha configurado un universo de relaciones intersubjetivas centrada en la dominación de las poblaciones europeas sobre las no europeas. En ese sentido Quijano señala tres aspectos principales de la violencia simbólica que se impuso:

1. La expropiación de sus descubrimientos culturales en beneficio del desarrollo del capitalismo;

2.La represión de las formas de producción de conocimientos de los colonizados, sus patrones de producción de sentidos, su universo simbólico, sus patrones de expresión y objetivación de la subjetividad;

3.El aprendizaje forzado de la cultura de los dominadores por los dominados.

EL PATRÓN DEL PODER. Los colonizadores codificaron como color los rasgos fenotípicos de los colonizados. Los dominantes se llamaron a sí mismos blancos. La idea de raza fue un modo de otorgar legitimidad a las relaciones de dominación impuesta por la conquista. La expansión de colonialismo europeo en el mundo, llevó a la elaboración de la perspectiva eurocéntrica de conocimiento, se elaboró teóricamente la justificación de la idea de raza como naturalización, basada en la superioridad/inferioridad entre dominados y dominantes, siendo esto un instrumento perdurable y eficaz de dominación social universal.

En el proceso de constitución histórica de América, todas las formas de control y de explotación del trabajo y de control de la producción-apropiación-distribución de productos, fueron articuladas alrededor de la relación capital-salario y del mercado mundial. En esta forma de capitalismo se incluyeron la esclavitud, la servidumbre, la renta, la pequeña producción mercantil, la reciprocidad y el salario. Todas estas formas de control del trabajo eran histórica y sociológicamente nuevas. Se configuro así, un nuevo patrón global de control de trabajo, a su vez un elemento fundamental de un nuevo patrón de poder.

A las nuevas identidades históricas producidas sobre la base de la idea de raza se les fueron designadas roles y lugares en la nueva estructura global del control del trabajo. La raza y la división del trabajo quedaron asociadas. Se impuso una sistemática división racial del trabajo. A los indios se les designó la servidumbre, permitiéndole relaciones de reciprocidad en sus comunidades con la intención de reproducir su fuerza de trabajo en tanto siervos. Los negros fueron reducidos a la esclavitud. Los europeos podían acceder a salarios, ser comerciantes, artesanos y agricultores independientes, es decir productores independientes de mercancías, solo los nobles podían participar en los puestos altos y medios de la administración colonial, civil y militar. La distribución racista del trabajo al interior del capitalismo colonia/moderno se mantuvo a lo largo de todo el periodo colonial.

La conquista de América, el control de los minerales y de las mercancías producidas por el trabajo gratuito de indios, negros y mestizos otorgó a los conquistadores una ventaja para el control del tráfico comercial mundial y con ello hizo posible concentrar el control del capital comercial en el mercado mundial.

Se conformaron nuevos procesos de urbanización en las zonas del Atlántico, que tenían conexión al tráfico comercial que procedía de América, estableciéndose una nueva identidad: “Europa” y luego “Occidente”, identidad que va asumiendo un papel hegemónico en el mercado mundial.

TRABAJO ASALARIADO Y RAZA. En Europa las relaciones de control de trabajo se establecían a través del capital-salario, en el resto de las regiones y poblaciones del mercado mundial, que se establecían colonizadas al dominio europeo se establecían bajo relaciones no salariales. En estas regiones las relaciones salariales estaban establecidas para los blancos.

El control del trabajo en el nuevo patrón de poder mundial se constituyó, así, articulando todas las formas históricas de control del trabajo en torno de la relación capital-trabajo asalariado, y de ese modo bajo el dominio de ésta. En tanto esto el capitalismo mundial fue, desde su origen, colonial/moderno y eurocentrado.

Europa pudo imponer su dominio colonial sobre todas las regiones y poblaciones del planeta, incorporándolas al sistema mundo que así se constituía y a su especifico patrón de poder, eso implicó la re-identificación histórica, dándoles identidades geo-culturales a los otros (no europeos), creando la idea de modernidad como punto de llegada de la historia, la cual representaba Europa (en especial Europa Occidental), con una racionalidad y cultural “supuestamente” desarrolladas, lo cual articuló una hegemonía como forma de control de la subjetividad de la cultura y en especial del conocimiento y de la producción del conocimiento. Los colonizadores expropiaron a las poblaciones colonizadas, reprimieron sus formas de producción de conocimiento, sus patrones de producción de sentidos, su universo simbólico, sus patrones de expresión y de objetivos de la subjetividad.

Los europeos occidentales imaginaban ser la culminación de una trayectoria civilización desde un estado de naturaleza, eso les llevó también a pensarse como los modernos de la humanidad y de la historia, esto es, como lo nuevo y al mismo tiempo lo más avanzado de la especie. En este sentido, el concepto de modernidad es referido de este modo a las ideas de novedad, lo racional-científico, laico, secular, que son las ideas de experiencias normalmente asociadas a ese concepto y que también han sido alcanzadas en distintas épocas y por diferentes culturas, las llamadas altas culturas (China, India, Egipto, Maya, Tawuantinsuyo, entre otras), y no solo exclusiva de los europeos. Sin embargo, quienes defienden la modernidad europea mencionan la idea de libertad y democracia en estos Estados nacionales. Aquí Aníbal Quijano expresa que esta modernidad esta es regida por la colonialidad del poder, el capitalismo y el eurocentrismo, e implica una heterogeneidad histórico-estructural de dominación.

En América se estableció la esclavitud deliberadamente y la organizó como mercancía para producir mercancía para el mercado mundial. Así mismo, la servidumbre fue impuesta sobre los indios, inclusive la redefinición de las instituciones de la reciprocidad, para servir a sus mismos fines y para producir mercancías para el mercado mundial. Igual con la producción de mercancías de manera independiente, esto se expandió al mundo. Todo esto configuró el capitalismo, su patrón de poder y la colonialidad del poder.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la sociedad es considerada como una totalidad histórica, en la medida en que está constituida por diversos ordenes de fenómenos imbricados mutuamente, pero no de manera homogénea, sino en forma conflictiva y contradictoria, constituyendo una estructura de poder social.

LA DECOLONIALIDAD DEL PODER. Quijano plantea que el conocimiento de la realidad social solo es accesible, plenamente, desde el interior de una práctica social transformadora. Es decir, quien quiera adquirir un conocimiento pleno de la realidad social, tiene que dedicarse a la práctica social transformadora. Por esta razón surge un tema central: la descolonización del poder, como forma efectiva de democratización de la sociedad. Eso significa devolverle a la gente misma, el control de las instancias básicas de su existencia social: trabajo, sexo, subjetividad y autoridad.

Quijano nos presenta estas ideas al respecto, “para desarrollarse y consolidarse, la Des/Colonialidad del poder implicaría prácticas sociales configuradas por:

1. La igualdad social de individuos heterogéneos y diversos, contra la desigualizante clasificación e identificación racial, sexual y social de la población mundial;

2. Por consiguiente, las diferencias, ni las identidades, no serían más la fuente o el argumento de la desigualdad social de los individuos;

3. Las agrupaciones y/o identidades serían el producto de las decisiones libres y autónomas de individuos libres y autónomos;

4. La reciprocidad entre grupos y/o individuos socialmente iguales, en la organización del trabajo y en la distribución de los productos;

5. La redistribución igualitaria de los recursos y productos, tangibles e intangibles, del mundo, entre la población mundial;

6. La tendencia de asociación comunal de la población mundial, en escala local, regional, o globalmente, como el modo de producción y gestión directas de la autoridad colectiva y, en ese preciso sentido, como el más eficaz mecanismo de distribución y redistribución de derechos, obligaciones, responsabilidades, recursos, productos, entre los grupos y sus individuos, en cada ámbito de la existencia social, sexo, trabajo, subjetividad, autoridad colectiva y corresponsabilidad en las relaciones con los demás seres vivos y otras entidades del planeta o del universo entero.

EL BIEN VIVIR. Realmente interesante la lectura de la obra de Aníbal Quijano, un peruano que ha entrado a la vitrina de los principales teóricos sociales.

 Compilación Prof. Chalo Agnelli

FUENTE

https://www.lavaca.org

 

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