SOCIEDAD ALIENADA
Cuando el ser humano pretende imitar a otro ya no es él mismo. Así
también la imitación servil de otras culturas produce una sociedad alienada o
sociedad objeto. Mientras más otra
persona quiere ser uno, menos uno mismo es.
La sociedad alienada no tiene conciencia de su propio existir. Un
profesional alienado es un ser inauténtico.
Su pensar no está comprometido consigo mismo, no es responsable.
El ser alienado no mira la realidad con criterio personal sino con óptica
ajena. Por eso vive una realidad imaginaria y no su propia realidad objetiva. Vive a través de la visión de otro país. Se vive Rusia o Estados Unidos o
Europa, pero no se vive México, Chile, Bolivia, Ecuador, Perú, Guatemala Brasil
o Argentina.
El ser alienado no busca un mando auténtico. Esto provoca una
nostalgia: añora otro país y lamenta haber nacido en el suyo. Tiene

vergüenza
de su realidad. Vive en el otro país y trata de imitarlo y se cree culto
mientras menos nativo es. Ante un extranjero tratará de ocultar las poblaciones
marginales y mostrará barrios residenciales, porque piensa que las ciudades más
cultas son las que tienen edificios más altos. Como el pensar alienado no es
auténtico tampoco se traduce en una acción concreta. Hay que partir de nuestras posibilidades para ser más uno mismo.
El error no está en la imitación sino en la pasividad con que se recibe esta
imitación o en la falta de análisis o autocrítica.
Se piensa que los bolivianos o panameños son flojos, porque son
tales. Por eso se trata de ser menos boliviano o panameño.
Se cree que ser grande es
imitar los valores de otras naciones.
Sin embargo, la grandeza se expresa a
través de la propia vocación nativa.
Otro ejemplo de alienación es la preferencia de los técnicos
extranjeros con menosprecio de los nacionales.
La sociedad alienada no se conoce; es inmadura, tiene
comportamiento ejemplarista´´: trata de
conocer la realidad por diagnósticos extranjeros.
Los dirigentes solucionan los problemas con fórmulas que han dado
resultado en el extranjero. Hacen importación de problemas y de soluciones. No
conocen la realidad nativa.
Antes de admitir soluciones extranjeras, habría que preguntarse
cuáles eran las condiciones y características que motivaron esos problemas.
Porque el 1966, de Rusia o de Estados Unidos no es el mismo 1966, de Chile o
Argentina. Somos contemporáneos en el tiempo, pero no en la técnica.
Por lo demás, los técnicos extranjeros llegan con soluciones
fabulosas, fuera de los prejuicios, que no corresponden a nuestra idiosincrasia.
Las soluciones importadas
deben ser reducidas sociológicamente, es decir, estudiadas e integradas en un
contexto nativo. Deben ser criticadas y adaptadas; en este caso, la importación
es reinventada o recreada. Esto es ya ‘desalienación’ que no significa sino
autovaloración.
Generalmente, las élites culpan al pueblo de que es flojo o
incapaz y por eso sus soluciones no resultaron. Así, las actitudes de los
dirigentes oscilan entre un optimismo ingenuo o un pesimismo o desesperación.
Es ingenuidad pensar en que la simple importación de soluciones salvará al
pueblo. Le pasa esto a los candidatos que por no conocer a fondo los problemas
del poder, hacen miles de promesas y al llegar al poder encuentran miles de
obstáculos que, a veces, los hacen caer en pesimismo. No es deshonestidad, sino
ingenuidad.
CARACTERÍSTICAS DE LA
CONCIENCIA INGENUA
1. Revela una cierta simplicidad tendiente a un simplismo en la
interpretación de los problemas, es decir, encara un desafío con tendencia
simplista o con simplicidad. No profundiza en la causalidad del hecho mismo.
Sus conclusiones son apresuradas, superficiales.
2. Hay también una tendencia a considerar que todo tiempo pasado fue
mejor. Por ejemplo: los padres que lamentan la conducta de sus hijos en
relación a lo que ellos hacían cuando jóvenes.
3. Tiende a aceptar formas gregarias o masificadoras de
comportamiento. Esta tendencia puede llevar a una conciencia fanática.
4. Sub-estima al hombre sencillo.
5. Es impermeable a la investigación. Se satisface con las
experiencias. Toda concepción científica es para ella un juego de palabras. Sus
explicaciones son mágicas.
6. Es frágil en la discusión de los problemas. El ingenuo parte de la
base de que lo sabe todo. Pretende ganar la discusión con argumentaciones
débiles. Es polémico; no pretende esclarecer. Su discusión se nutre más de emocionalidad
que de criticidad: No busca la verdad; trata de imponerla y buscar medios
históricos para influir con sus ideas. Es curioso ver cómo los oyentes se dejan
llevar de los artificios de los gestos y de la palabrería. Trata de pelear más para ganar más.
7. Tiene fuerte contenido pasional. Puede caer en el fanatismo o
sectarismo.
8. Presenta fuertes comprensiones mágicas.
9. Dice que la realidad es estática y no cambiante.
CARACTERÍSTICAS
DE LA CONCIENCIA CRÍTICA
1. Anhelo de profundidad en el análisis del problema. No se satisface
con las apariencias. Puede reconocerse desprovista de instrumentos para el
análisis del problema.
2. Reconoce que la realidad es cambiante.
3. Sustituye situaciones mágicas o explicaciones mágicas por
principios de causalidad auténticos.
4. Procura verificar o chequear los hallazgos. Está siempre dispuesta
a las revisiones.
5. Al enfrentarse a un hecho, hace lo posible por despojarse de
prejuicios. No sólo en la captación, sino también en el análisis y en la
respuesta.
6. Rechaza posiciones quietistas. Es intensamente inquieta. Es tanto
más crítica cuando más reconoce en su quietud la inquietud y viceversa. Sabe
que es en la medida en que es y no por lo que parece. Lo esencial para parecer
algo es ser algo; es la base de la autenticidad.
7. Rechaza toda transferencia de responsabilidad y de autoridad y
acepta la delegación de las mismas.
8. Es interrogadora, averigua, impacta, provoca.
9. Ama el diálogo; se nutre de él.
10. Ante lo nuevo no rechaza lo viejo por ser viejo, ni acepta lo
nuevo por serlo, sino en la medida en que son válidos.
Compilación Chalo Agnelli
FUENTE
Freire, Paulo. "Educación y Cambio" Ed. Búsqueda. Buenos Aires. Noviembre, 1979. Pp. 30 a 32; 36 y 37