EL GENERAL SAN MARTÍN Y NUESTROS INDIOS


ARGENTINOS DE ORIGEN MAPUCHE QUIENES PARTICIPARON DE LA GUERRA DE MALVINAS



 LISTADO DE VETERANOS MAPUCHES DEL EJÉRCITO ARGENTINO
Hugo Ancaten - Omar Catrihual – Sgto. Ramon Catrilaf - Cesar Cayupán - Hugo Caucamán - Eduardo Chauqueo - Manuel Chauque - Dario Colipán - Ernesto Curapil - Carlos Curiqueo - Manuel Huanqui - Ricardo Huarte - Ángel Hueche - Rosalino Huenuqueo - Nelson Huircapán - Ernesto Huiriqueo - José Lincomán – Cabo 1° Humberto Llantén - Martin Manquepán - Luis Manquian - Argentino Meliqueo - Jose Melica - Evaristo Millalipe - Hector Millamán - Antonio Millán - José Millaqueo - Pelegrino Nahuelcheo - Ceferino Nahuelquir - Aristóbulo Nahuelquir - Alfredo Nahuelquir - Bernardino Neihual - Victoriano Paillalaf - Vicente Painepil - Florentino Panellao – Suboficial Abel Pillancar - Andrés Pilquimán - Miguel Pilquimán – Luis Pichulef – Luis Quilian - Gumercindo Quilileo - Joaquín Quilquitripay - Feliciano Quintuqueo - Martin Raninqueo - Miguel Yefilaf – Juan Yacante
SOLDADOS ARGENTINOS DE ORIGEN MAPUCHE CAIDOS EN MALVINAS:
Simón Antieco – Oscar Millapí- Isaías Quilahueque - Patricio Guanca - José Curima,
FALLECIDOS POST-CONFLICTO:
Agustin Caniullán - Juan Loncopan
Lista en construcción, se seguirán sumando nombres a medida que se obtengan más datos. Estos nombres se pueden encontrar en el muro de mármol de la Plaza San Martín en Retiro CABA. Colocado allí por las FFAA de la dictadura cívico-militar.
FUENTE

HACE 16 AÑOS, DICIEMBRE 2001- DICIEMBRE 2017








El “agentinazo” de diciembre de 2001, fue el resultado de una crisis política, económica, social e institucional, potenciada por el neoliberalismo que se instaló en el país en el tándem Menen-de la Rua, con Cavalho de por medio y la dirección del FMI.
El  19 y 20 de diciembre de 2001, fueron parte de las jornadas más trágicas de la historia de nuestro país, comenzando el nuevo milenio. 
 “¡QUÉ SE VAYAN TODOS!”.
El lema que enarboló, principalmente, la clase media fue “¡Qué se vayan todos!”. El desencadenante inmediato de la crisis fue la imposición del “Corralito”. Domingo Cavallo, superministro de economía, comunicó que sólo se podrían sacar $ 250 por semana de los bancos. Se formaron colas de gente desesperada en los cajeros automáticos. La Alianza de gobierno llevaba un año y medio quebrada, el capital escapaba en masa de la Argentina hacia Panamá, Suiza y otros paraísos fiscales, el desempleo llegaba a niveles récord, la industria estaba paralizada y sostener la paridad peso-dólar era una utopía. 
Se había transformado el poder social a favor de los sectores más concentrados en lo productivo y lo financiero, y en el campo económico un exorbitante endeudamiento externo que neutralizó la capacidad del Estado para proseguir liderando el desarrollo económico. El fuerte endeudamiento favoreció el gerenciamiento permanente de la tecnocracia neoliberal del FMI sobre la definición de las políticas públicas.
 El ministro de economía, Domingo Cavallo, dejó en la lona a cientos de familias de clase media, que veían cómo sus ahorros se esfumaban y salieron a la calle a reclamar junto a los sectores populares. Así nacieron los “caceroleros”, mientras, saqueos se producían en distintos puntos del país.
Todo esto sucedió en el marco de una descomposición que se extendió entre 1997 y 2002, causada por una larga recesión que disparó una depresión humanitaria: cierre de fábricas - sobre todo de PyMES – por ende desocupación, ajustes en los ingresos de la clase pasiva, docentes, empleados públicos, fuerzas de seguridad, etc.
El recorte en los haberes previsionales afectó a 533.401 jubilados, que representaban al 16% del total de la clase pasiva del país. La medida reducía un 13% el monto que percibían en ese momento. Así lo estableció el decreto N° 926, previendo un ahorro de 68,6 millones de pesos sólo en este sector.
La burocracia sindical, que amagó con un paro nacional, nunca convocado, un método al que no ha dejado de recurrir hasta hoy día. La conducción de Moyano & Cía. amenazó con iniciar la lucha. Nunca osó presentar armas.
Como siempre, en nuestra historia se pretende ahorrar saqueando a los más vulnerables. El decreto fue firmando por Fernando de la Rúa y los ministros Domingo Cavallo, Chrystian Colombo y Patricia Bullrich. 
VIOLENCIA DE ARRIBA VIOLENCIA DE ABAJOLa violencia genera violencia y la violencia de los decretos, leyes apañadas, ordenanzas impuestas sin consenso, concesión de prebendas a los más privilegiados, como sucedió en varias secuencias históricas durante el siglo XX (y actualmente se repite en una helicoidal macabra) genera la violencia de los de ‘abajo’.
La violencia del pueblo francés en julio de 1789, fue el resultado de la violencia gestada por la monarquía y la nobleza con su forma de vida que relegaba a las clases populares a la máxima miseria.
La Revolución de Mayo y los años violentos de la Gesta Emancipadora fueron consecuencia de la condición de súbditos de segunda que España tenía violentamente sojuzgados a los criollos.
Los señores de saco y corbata que crean medidas que concluyen “saqueando” el bolsillo de los humildes y vulnerables, inevitablemente recibirán la respuesta y palos, piedrazos y saqueos, pues de qué otra forma se podría enfrentar al Poder ¿Con el diálogo? ¿El intercambio sesudo de los motivos de la crisis? ¿A través de los medios de comunicación? (cuando sabemos que en su mayoría pertenecen a las corporaciones financieras)
Los que sustentan el Poder dicen que lo hacen sobre los parámetros de la democracia, que el que se sale de las medidas que ellos establecen violan la democracia, pero no hay democracia sin la voz del “demos” y, a veces, no es suficiente que esa voz sea exclusiva de los representantes legítimamente electos pues en la historia argentina hay cientos de pruebas que demuestran que muchas veces los ‘representantes del pueblo’ acomodaron su representatividad al ‘mejor postor’. Esto está en el subconsciente de la gente. 
 LA TROUP PRESIDENCIAL 
En medio del conflicto social generalizado, el presidente Fernando de la Rúa presentó su renuncia empujado por saqueos y muertes. “Renuncié porque la realidad me superaba”, admitió años después de la Rúa, quien enrolado al radicalismo toda su vida, asumió el poder por la “Alianza para el Trabajo, la Justicia y la Educación, más conocida simplemente como La Alianza” fue una coalición entre la Unión Cívica Radical y el Frente País Solidario, conformada en 1997, que ganó las elecciones de 1999. El FREPASO fue una confederación de partidos políticos de constituida en 1994 por el Frente Grande, el partido PAIS (Política Abierta para la Integridad Social), la Unidad Socialista integrada por los partidos Socialista Popular y Socialista Democrático, y el Partido Demócrata Cristiano. 
Tras la dimisión de Fernando de la Rúa se abrió un período inédito en el que el país vio pasar cinco presidentes en apenas dos semanas. Así, Ramón Puerta, senador por Misiones, había ocupado el primer lugar en la línea de sucesión, puesto vacante por la renuncia de Carlos ‘Chacho’ Álvarez a la vicepresidencia. Puerta asumió y convocó a una Asamblea Legislativa para elegir al sucesor. El misionero fue presidente por tres días.
Después llegó el turno de Adolfo Rodríguez Saá, votado por gracias a un acuerdo de los gobernadores peronistas. El interinato de ‘El Adolfo’ se caracterizó por la declaración de no pago de la deuda externa y por la conformación un gabinete que no llegó ni a calentar los sillones. Debía convocar a elecciones para el 3 de marzo de 2003. Pero Rodríguez Saá, gobernador de San Luis durante 18 años, quiso quedarse un tiempo más, ambición suficiente para que los caciques del peronismo le quitaran apoyo. Renunció por televisión desde San Luis.
Llegó entonces Eduardo Camaño, presidente de la Cámara de Diputados. Quedó como presidente de la Nación el 31 de diciembre, hasta la mañana siguiente. Armó un gabinete para unas horas y pasó la noche de Año Nuevo en la Rosada. El 1º de enero, la Asamblea Legislativa eligió presidente a Eduardo Duhalde. 
En aquel 2001, Argentina entraba en su cuarto año de recesión, con más de un tercio de su población sumida en la pobreza y altos niveles de desempleo.
El día anterior había decretado el estado de sitio, lo que originó una represión que dejó más de 30 muertos.
En su discurso de asunción Duhalde sintetizaba la situación socio-económica de la siguiente forma:
“No es momento, creo, de echar culpas. Es momento de decir la verdad. La Argentina está quebrada. La Argentina está fundida. Este modelo en su agonía arrasó con todo. La propia esencia de este modelo perverso terminó con la convertibilidad, arrojó a la indigencia a 2 millones de compatriotas, destruyó a la clase media argentina, quebró a nuestras industrias, pulverizó el trabajo de los argentinos. Hoy, la producción y el comercio están, como ustedes saben, parados; la cadena de pagos está rota y no hay circulante que sea capaz de poner en marcha la economía.” [1]
La hiperinflación que concluyó con el gobierno neoliberal de La Alianza creó un clima catastrófico propicio para que los acreedores externos, aliados a facciones empresariales locales, delinearan un profundo programa de reformas estructurales, diseñado para maximizar ganancias privadas a costa del patrimonio público. 
¡Cualquier semejanza con la actualidad, no es pura casualidad!
Compilación: Chalo Agnelli
FUENTES
http://www.elterritorio.com.arCrisis 2001: represión, muertos y cinco presidentes en dos semanas 
http://www.unidiversidad.com.ar/19 y 20 de Diciembre de 2001: renuncia De la Rúa y estallido social
http://www.lanacion.com.arDiciembre 2001: crónica de un mes en el que se aceleró la historia.
Domingo 08 de diciembre de 2013, por Martín Rodríguez Yebra.
NOTA

[1] Guerín, Daniel. “El anarquismo”. Editorial Anarres en 2003

EL PAÍS DE LOS SUEÑOS VILLA 31, EL M2 MÁS CARO DEL PAÍS



Por Roberto Belmonte
Especial para Nomen Munay
 Los nombres fueron cambiando. Al principio se llamó - sin eufemismos - “villas miseria”; luego, para morigerar un poco la dureza del calificativo, “villas de emergencia”, y en los últimos años, “asentamientos urbanos”. Desde aquel calificativo inicial a este de hoy pasaron más de setenta años. El asentamiento “Villa 31”, ubicado en pleno centro de la Capital de la República, se conformó en 1930, como consecuencia de la crisis económica de aquellos años, por los obreros portuarios, que de golpe se habían quedado sin trabajo y sin posibilidades reales de volver –la mayoría de ellos- a sus lugares de origen. Algunos habían llegado de las provincias 'interiores' y otros de los países limítrofes huyendo de la miseria y tratando de ascender unos peldaños en la escala social.
Esos obreros del Puerto, al quedarse sin trabajo, primero “fondearon” en alrededores de los diques, pero luego, al ser corridos de allí por las fuerzas de seguridad, terminaron recalando en un predio cercano, en el que operaban los trenes que entraban y salían de la Capital. En todos estos años ningún Gobierno supo manejar el problema. El actual, tampoco. Y lo más grave aún es que alguna opinión dirá que “el problema no se resuelve, porque sirve a los fines políticos de algunos líderes (punteros, ¡bah!). Parecería como si el Estado Nacional hubiera esperado a desprenderse de la administración de la Ciudad de Buenos Aires, para tener “a quien echarle la culpa” de semejante irresolución. Especulación mediante, lo cierto es que el problema no sólo no fue resuelto por las administraciones anteriores, sino que se multiplicó tantas veces, que ya alcanza dimensión de “catástrofe social”. Los problemas de los asentamientos marginales han sido y serán en la mayoría de los países del Globo, el fracaso del Estado para solucionar el problema de fondo. En la España post-franquista existían los asentamientos periféricos (Madrid, Barcelona), donde
la gente vivía en chabolas, similares a nuestros ranchos y casillas.
Desde el primer Gobierno de transición, encabezado por Adolfo Suárez, se inicia un plan de reemplazo de esas casillas por unas viviendas con cierta dignidad, a veces en el mismo lugar y otras en barrios que fueron construidos para ese fin. En los alrededores de Barcelona, está La Barceloneta, un antiguo emplazamiento “de emergencia”, hoy transformado en pintoresco barrio, muy visitado por el turismo internacional. Desde aquel gobierno de transición de Suárez, que trataba de aventar los cuarenta años de oscurantismo, hasta este otro de Rodríguez Zapatero, que encuentra al País a las puertas de una unificación definitiva de sus regiones, pasaron Presidentes de Gobierno de todo signo político; monárquicos, de izquierda, de derecha; pero ninguno se apartó de aquel Plan de Estado, que era la erradicación - aún hoy - de viviendas precarias. Más aún; cada gobierno de signo contrario al anterior, buscaba la forma de mejorar aquel plan inicial. Es verdad que también allí coincidieron en el Pacto de la Moncloa (porque era eso o España se hundía), que de alguna manera consolidó el marco político para emprender los grandes temas nacionales. Las comparaciones son odiosas, pero ¿no es ridículo que aquí, en Argentina, todavía no se haya acordado sobre la jurisdicción de la tierra en la cual se asienta la Villa 31 de la Capital Federal?

Es evidente que el argentino siglo XXI ha retrocedido a las antípodas del siglo XIX, cuando sangraba el país en las luchas intestinas. Hoy no hay sangre, es verdad, pero convengamos que ese criterio de tirar cada uno para su lado goza de buena salud. Los problemas no se resuelven porque no hay interés en resolverlos, se anteponen intereses personales partidarios, que sirvan en todo caso para eliminar al otro signo político, sin importar para nada el costo social que ello signifique.

Roberto Belmonte-Especial para Nomen Munay
INFORME DE OPINIÓN Año 4 | Nº 197 | Actualizada el 27/04/2009

EL BOMBARDEO DE PLAZA DE MAYO - 16 DE JUNIO DE 1955 – 67 AÑOS

Dr. Eduardo Luis Duhalde (5/10/1939 - 3/4/2012) Pocas veces en la historia mundial miembros de las Fuerzas Armadas de un país, con la co...